Por qué los tripulantes de cabina viven con la garganta irritada (y qué pueden hacer para protegerla)

Los tripulantes de cabina sufren dolor de garganta con mucha frecuencia porque trabajan muchas horas en un ambiente muy seco, frío y lleno de gérmenes, usando la voz de forma intensa casi todo el vuelo. Esa combinación irrita continuamente la mucosa de la garganta y facilita infecciones como faringitis y amigdalitis.

El aire dentro del avión: siempre demasiado seco

En cabina, la humedad relativa puede bajar por debajo del 20%, muy por debajo del rango “cómodo” del 40–60%. Ese aire tan seco deshidrata la mucosa de la garganta, vuelve el moco más espeso y reduce el sistema de limpieza natural que tiene nuestra vía respiratoria. Cuando la mucosa está reseca y con microlesiones, las bacterias y virus lo tienen mucho más fácil para adherirse y provocar infecciones.

Un ejemplo muy claro: muchos pasajeros notan picor y escozor de garganta después de un vuelo largo; en un tripulante de cabina esto se repite varias veces por semana y durante años.

Aire frío, cambios bruscos y aire acondicionado

Durante el día un tripulante puede pasar en minutos de un finger caluroso al aire frío de la cabina, y después a un aeropuerto con otro clima distinto. Estos cambios bruscos de temperatura, sumados al aire frío y seco del sistema de aire acondicionado del avión, irritan la faringe y favorecen la inflamación del tejido faríngeo.

Los especialistas explican que los ambientes fríos y secos resecan la garganta, provocan sensación de quemazón, carraspeo, tos persistente e incluso faringitis o amigdalitis. Para una persona que vuela de vez en cuando es una molestia puntual; para quien vive en el avión, se convierte en un problema casi crónico.

Contacto constante con gérmenes

El avión es un espacio cerrado en el que viajan cientos de personas compartiendo el mismo aire durante horas. Viajeros con resfriados, gripe u otras infecciones respiratorias eliminan partículas virales al hablar, toser o estornudar, que permanecen más tiempo en suspensión precisamente por la baja humedad ambiental.

Entre las infecciones más habituales en viajeros están el dolor de garganta, la amigdalitis, la faringitis y la bronquitis, y los tripulantes están expuestos a todas ellas vuelo tras vuelo. Si a eso se suma el cansancio, el estrés y la falta de sueño, el sistema inmunitario se debilita y la probabilidad de caer enfermo aumenta todavía más.

Uso intenso de la voz

Los tripulantes de cabina pasan buena parte de su jornada hablando: instrucciones de seguridad, venta a bordo, atención personalizada, gestión de incidencias. Suelen hacerlo en un entorno ruidoso, lo que les obliga a elevar el tono de voz de manera constante; esta “sobrecarga” vocal tensa los músculos de la garganta y puede causar irritación y dolor crónico.

La combinación de aire seco, mucosa ya irritada y uso excesivo de la voz es el caldo de cultivo perfecto para que cualquier pequeña infección acabe en faringitis o amigdalitis recurrente.

No solo en el avión: el aire del hotel tampoco ayuda

Cuando termina el vuelo, el descanso en el hotel debería ser el momento en el que la garganta se recupera… pero muchas veces ocurre justo lo contrario. En la mayoría de cadenas, las habitaciones están muy climatizadas y el aire acondicionado suele funcionar varias horas seguidas mientras el tripulante duerme entre turnos.

Dormir con aire frío y seco dirigido a la cara reseca todavía más la mucosa de la garganta, favorece el carraspeo y la tos, y puede desencadenar faringitis, laringitis o incluso amigdalitis. Además, los sistemas de climatización mal mantenidos acumulan polvo, gérmenes y moho en los filtros, lo que añade un extra de irritantes y microorganismos al ambiente de la habitación. Así, el círculo se cierra: garganta castigada durante el vuelo por la cabina seca y fría, y garganta que no termina de recuperarse por las noches en hoteles con un aire acondicionado igual de agresivo.

Cómo puede ayudar un spray como Streptokill

En este contexto, tener a mano un spray específico para la garganta no es un capricho, sino casi una herramienta de trabajo para muchos tripulantes. Streptokill es un spray 100% natural que actúa directamente sobre la zona irritada de la garganta, con un fuerte extracto de corteza de roble y diez hierbas más. Sus taninos tienen un efecto astringente, ayudan a “secar” el foco de infección y a desinfectar la zona donde se concentran las bacterias.Streptokill

Para personas que sufren amigdalitis de repetición, como muchos profesionales que vuelan a menudo, el objetivo no es solo aliviar el dolor puntual, sino intentar cortar el proceso lo antes posible, justo cuando aparecen los primeros síntomas. Por eso se recomienda aplicar varias pulverizaciones al día desde las primeras molestias, y seguir usándolo unos días aunque la garganta ya empiece a mejorar.streptokill y sus ingredientes

Streptokill se presenta en un formato pequeño, fácil de llevar en el bolsillo del uniforme o en el neceser de mano, de manera que el tripulante puede usarlo en cuelquier momento, entre vuelos o en el hotel. Además, la marca ofrece una garantía “100% funcionará o es gratis”, algo especialmente interesante para quienes conviven todo el año con la amenaza de una nueva crisis de garganta antes del siguiente turno de vuelo.funciona-o gratis

Fuentes:
https://virtualclinica.com/infecciones-respiratorias-y-de-garganta-en-viajeros/
https://angileptol.es/cuidados-garganta-durante-vuelos-en-avion/
https://angileptol.es/cuidados-garganta-durante-vuelos-en-avion/
https://www.hospitaldetorrejon.es/2023/08/09/el-abuso-del-uso-de-los-aires-acondicionados-producen-incrementos-de-los-problemas-de-garganta/
https://www.tecnigencaresplus.com/como-afecta-la-humedad-y-la-calefaccion-a-la-garganta-y-vias-respiratorias/
https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/sore-throat/symptoms-causes/syc-20351635
https://www.riberasalud.com/virgen-de-la-caridad/noticias/efectos-del-aire-acondicionado-en-la-salud/

Dejar un comentario